Las grandes ficciones de la globalización neoliberal y sus impactos sobre el medio ambiente

Ficción N° 1. La globalización neoliberal ofrece grandes oportunidades para la elevación del nivel de vida de las personas.
Ficción N° 2. La privatización y el libre mercado contribuyen al crecimiento del bienestar general de la población de todos los países grandes y pequeños, ricos o pobres.
Ficción N° 3. La globalización contribuye al fortalecimiento de las políticas y medidas en pro del desarrollo humano y la erradicación de la pobreza.
Ficción N° 4. La globalización neoliberal promueve el desarrollo sustentable y el uso racional de los recursos naturales en todo el planeta.
Ficción N° 5. Los adelantos tecnológicos mundiales favorecen la protección, conservación y recuperación del medio ambiente.
Ficción N° 6. La globalización neoliberal contribuye al fortalecimiento del Estado, el derecho y de las políticas y medidas en pro del desarrollo humano y la erradicación de la pobreza.
Ficción N° 7. Ha concluido la era de la guerra fría. Ahora la humanidad puede concentrarse en los esfuerzos para el desarrollo y la protección del medio ambiente.
Los hechos:
1. La globalización neoliberal es impulsada por la expansión de los mercados, la apertura de las fronteras nacionales al comercio, el capital y la información, rebasando el control gubernamental de esos mercados y sus repercusiones sobre las personas.
2. En la globalización neoliberal capitalista, el comercio carece completamente de principios ecológicos y lo que es bueno para él es casi siempre malo para la naturaleza.
3. La liberalización y la privatización como bases del comercio capitalista, se han convertido en un sistema de producción y distribución que no tienen en cuenta la vida biológica.
4. El objetivo último del comercio es el hacer dinero, fabricar y vender objetos sin tener en cuenta el incremento del bienestar general de la humanidad mediante servicios que satisfagan necesidades de la sociedad, el desarrollo de inventivas que contribuyan al bienestar humano y el establecimiento de una filosofía ética.
5. El mercado se ha convertido en un monopolio injusto y antisocial. El mercado hoy es libre, pero de una manera completamente distinta porque su libertad es especialmente inmune a la responsabilidad para con la comunidad.
6. El Estado nunca puede abandonar su responsabilidad de adoptar políticas para erradicar la pobreza, proteger y conservar el medio ambiente y brindar seguridad a la población.
7. En la medida que avanza la globalización neoliberal, disminuye la autonomía del Estado en la formulación de políticas, limitada por acuerdos multilaterales, por la necesidad de mantener economías competitivas en el mercado mundial y para muchos países pobres dependientes de la financiación externa por acuerdos con los acreedores.
8. La autonomía del Estado se está reduciendo a medida que nuevas normas comerciales a escala mundial limitan la política nacional, que nuevos actores a escala mundial ejercen mayor influencia. Con el avance de la privatización, las empresas privadas tienen mayor efecto sobre las oportunidades económicas de la gente. Cuando el mundo se hace más interdependiente, tanto los Estados como otros actores a escala mundial tienen mayores responsabilidades, pero carecen de la fuerza suficiente para exigir sus obligaciones, son más débiles económicamente y también moralmente.
9. Las empresas transnacionales que realizan actividades a escala mundial por conducto de inversiones hacen mucho daño, ya que destruyen medios de subsistencia con sus prácticas ambientales de deforestación, el agotamiento de los peces, el despilfarro de recursos, el vertimiento de materiales peligrosos y la contaminación de ríos y lagos. Pueden sobornar funcionarios, dirigentes partidistas, oficiales, miembros de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, periodistas y otros.
10. Los países pequeños y pobres participan por lo general en escasa medida en la formulación de normas ambientales a escala mundial por diversas razones, comenzando con el costo de la participación en la elaboración de la investigación normativa y la insuficiencia de recursos humanos especializados disponibles.
11. Las grandes empresas disfrutan de una gran concentración de poder; exigen «derechos iguales» y nuevas leyes estatutarias simplificadas que tratan por igual a cada corporación; ejercen influencia sobre la judicatura, concediendo nuevos poderes y derechos a las corporaciones. Con la disminución del poder del Estado, los incentivos se cambian y estrechan; el maridaje entre los empresarios, los banqueros y el gobierno socavan el nivel de vida de los ciudadanos con los altos intereses usurarios de los préstamos y la deuda externa que acogotan a los pueblos sometiéndoles a una brutal expoliación de sus riquezas y libertades, en nombre de los derechos humanos que no respetan, la democracia que no practican, la libertad y la igualdad que corrompen y violan impunemente.
12. La corrupción del gobierno y los grupos de poder alcanza gran fuerza y extensión. Constituyen formas de ésta: la canalización de «donativos» hacia las sociedades benéficas favoritas de los legisladores con vista a obtener su apoyo para decretar leyes que puedan afectar sus intereses; la selección de grupos elegidos; empresas patrocinadoras principales de los comités de festejos y hospitalidad de partidos políticos; la integración de lobbies. Las corporaciones actúan igual que lo hacen en el mercado: juegan para ganar.
13. La industria con lobistas, abogados e hipocresías continúan diciendo a través de sus organizaciones comerciales que la legislación que controla la protección y conservación de los recursos naturales y el medio ambiente «no parece estar basada en evidencia científica sino que parece representar una apelación a la sensibilidad y al miedo».
14. Por naturaleza, por ley y por tradición, las grandes corporaciones ponen a menudo sus intereses por encima de los demás, incluidos la comunidad, el Estado y el medio ambiente.
15. En realidad en las últimas décadas se han producido peculiares guerras de exterminio humano y contaminación ambiental. Tomemos sólo algunos casos: la invasión de Panamá, la Guerra del Golfo, las intervenciones «humanitarias» de Somalia y Haití, la agresión a Kosovo por parte de la OTAN, la invasión de Afganistán y la guerra de Irak, en el marco de la guerra contra el terrorismo (War on Terror) impulsada por EEUU y apoyada por la OTAN, la guerra en Libia y la reciente guerra en Siria, ponen de manifiesto el rostro criminal del imperialismo. Muchas de estas naciones han sido utilizadas como polígonos de experimentación de nuevas tecnologías militares, incluido el empleo del materiales radiactivos.
16. Afirmar hoy que no poseemos los recursos para construir una economía restauradora ambiental resulta irónico, cuando algunos gobiernos plantean la construcción de costosas sombrillas nucleares y se gastan cientos de millones de dólares en armamentos, agreden a pueblos indefensos y promueven guerras en todas partes.
Algunas conclusiones:
Los problemas ambientales asociados al modelo económico de la globalización neoliberal pueden ser clasificados en dos grandes grupos. Por un lado, la excesiva presión sobre los recursos naturales que resulta en sobreexplotación, agotamiento e incluso colapso de especies, pérdida del patrimonio natural y biodiversidad no contabilizadas; y por otra parte, el abuso gratuito del medio ambiente como un receptáculo de múltiples formas de desechos y contaminación.
Los costos económicos, sociales y ecosistémicos, tanto actuales como futuros, producidos por la excesiva presión económica sobre el medio ambiente son asumidos por las poblaciones humanas involucradas y/o circundantes al proceso productivo, por las generaciones futuras y por otras especies. La externalización de costos ambientales es, en realidad, un eufemismo que conduce a tener la impresión de gratitud generalizada.
El crecimiento económico experimentado por los países industrializados y algunos países subdesarrollados se sustenta en la explotación indiscriminada y desregulada de los recursos naturales del país, así como en el uso excesivo y descontrolado del medio ambiente, como un receptáculo, supuestamente infinito donde van a parar todos los desechos, emisiones, residuos, que se desprenden de los procesos productivos, de circulación y de consumo implicados. Los países pobres, continúan centrando sus ejes de competitividad internacional en la explotación de recursos naturales desprotegidos, en un medio ambiente gratuito y en el relativamente bajo costo de la mano de obra.
La visión predominante sobre la sustentabilidad del desarrollo nacional se basa en una aproximación lineal hacía los objetivos económicos, sociales y ambientales, que privilegia el crecimiento económico por sobre el resto. En este contexto, la liberalización del comercio es vista solamente como instrumental al objetivo prioritario del crecimiento económico, el que teóricamente proporcionaría recursos adicionales para promover políticas nacionales en el ámbito social y ambiental.
De los argumentos mencionados en los párrafos anteriores, podemos concluir que la liberalización del comercio no sólo obstaculiza, sino que también impide la realización de los objetivos sociales y ambientales de los países, así como agudiza las desigualdades entre éstos; puesto que tiende a reforzar las diferencias estructurales entre industrializados y subdesarrollados.
La lógica de la globalización neoliberal ha determinado la aparición de una nueva aristocracia económica, no estatal y anónima, la de las transnacionales, que hacen que el destino de muchas economías y culturas nacionales no se decida por los gobiernos ni en los parlamentos, sino por los mercados transnacionales. Las transnacionales tienen cada vez más poder, sin ninguna responsabilidad global por los problemas que ocasionan a la calidad de vida de las personas y al medio ambiente.
La crisis de la globalización neoliberal se manifiesta además mediante: guerras provocadas que obedecen a intereses fundamentalmente económicos o estratégicos; la emergencia de los fundamentalismos; la tragedia de la represión en muchos países del mundo, lo que produce migraciones masivas; el incremento del paro; la aparición de nuevas formas de esclavitud y vasallaje en el que las mujeres, los niños, los inmigrantes y marginados son las principales víctimas; el incremento de los negocios más lucrativos como la droga, el juego, la prostitución, la venta de armas, el tráfico de animales y otros recursos de la biodiversidad y culturales, y otros vicios que erosionan el sistema de valores de la sociedad; la especulación bursátil como forma fácil de ganar dinero sin producir nada útil para el ser humano, el resto de los seres vivos y la naturaleza.

FUENTE

Basado en: Ángel Fernández-Rubio Legra y Evelio Ramírez Kindelán. «La globalización neoliberal y sus impactos sobre el medio ambiente». Revista Cubana de Derecho, núm. 16, diciembre 2000.

No hay comentarios